Conocer el mercado es el primer paso para que un negocio funcione, pero el éxito de la empresa se pone en riesgo cuando el emprendedor comete el error de no “probar” la idea con sus futuros clientes, aseguró Paris De L’ Etraz, director de Venture Lab en la escuela de negocios española, IE Business School.

Hasta hace poco, el primer consejo para un emprendedor era: arma tu plan y no hagas cambios. “Hoy se sabe que el plan no es lo único que importa, sino probar cómo funcionará el modelo de negocio. La mejor forma de saber si tienes una oportunidad de aceptación es exponer la idea, sin temor a que otros empresarios la vean”, añadió el profesor.

El “enamoramiento” es la segunda falla que conduce al fracaso de negocio. Algunos emprendedores se encaprichan con que su servicio es tan bueno que se venderá por sí sólo. Lo mismo sucede con el nombre de la marca, la idea, los logotipos, por ejemplo. Que la persona crea apasionadamente en ello no implica una misma condición para el mercado, hay que cuestionar al cliente, sugirió Alfredo Maldonado, gerente de proyectos en Fundación ProEmpleo.

No todas las buenas ideas son ejecutables, y es mejor tomar la temperatura del mercado antes de aventurarse; después el emprendedor necesitará más recursos financieros y humanos para sostener un proyecto, que no tenía probabilidades, refirió Maldonado.

Tener una idea ni siquiera es argumento suficiente para empezar el negocio. El académico de IE señaló que un primer paso para continuar o descartar un proyecto es plasmarlo en un sitio web, tal cual como si fuera el lanzamiento.

Una forma de probar si la idea engancha con el cliente es a través de encuestas en el sitio web así como otras independientes. “El proyecto debe gestionarse como si el producto o servicio ya existiera. Esta herramienta, que proviene de la metodología Lean Startup, ayuda a medir la sensación de la persona sobre el posible negocio”, explicó Paris de L’ Etraz.

Los negocios suelen fracasar por una mala ejecución en el modelo de negocio, la raíz de ese problema es no haber analizado la viabilidad de una idea, detalló Maldonado.

ideas

¿Quieres comprobar que tu idea representa un terreno fértil? Éstas son algunas sugerencias para cumplir esa meta:

1. ¿Qué busco con este negocio?

En el universo emprendedor hay un gran número de personas que abren un negocio para no tener jefe, porque prefieren trabajar en solitario, no en equipo, o están desempleados. “Iniciar por la razón equivocada, es decir, querer la empresa para salir de un problema, y no por cubrir una problemática, puede dar lugar a ideas erróneas o mal concebidas”, acotó el académico de IE.

Una idea de negocio susceptible a escalar, es producto de observar una necesidad y que la persona llegue al siguiente punto: “me interesa crear una solución permanente para ese requerimiento”, y no emprender mientras aparece otro empleo, subrayó el especialista.

2. Preguntas directas, respuestas certeras.

Si plasmarás tu idea en un sitio web debes formular preguntas adecuadas, dijo el director de Venture Lab. Ejemplo:

¿Te parece alto este costo / tarifa?

¿Cuál es la mejor manera de acercarnos contigo?, ¿por televisión, por la radio, redes sociales?

¿Cuánto estarías dispuesto a pagar por este objeto?

¿Qué necesidad resolverás con mi producto o servicio?, ¿qué tan diferente es a otros, por qué

¿Qué tipo de ‘extras’ o funcionalidad (cómo opera un servicio) quisieras?

 

3. De la ficción a la realidad.

Descubrir la viabilidad de una idea puede empezar por el sitio y continuar con un focus group,de máximo cinco personas (entre éstas un experto del sector), para profundizar en pros y contras de la idea.

“Este paso es importante para el futuro del negocio, pues esa gente que hoy participa en dar su punto de vista, más adelante puede participar en un consejo para la empresa, o nuevas alianzas de negocio”, subrayó Paris De L’ Etraz,

 

4. Ideas moldeables.

Es necesario un Plan B para definir qué harás con la información recopilada en una página web y en cuánto tiempo habrá una idea mejor orientada a un problema en el mercado de interés.

“Para conectar con la audiencia y que ésta señale qué piensa de la idea del negocio, es necesario centrarse en las emociones que el producto levanta. Steve Jobs cuando se paraba a hablar sobre sus teléfonos, él no decía “este celular tiene cinco funcionalidades, mencionaba este teléfono te va a cambiar la vida, y la gente se lo creía. La emocionalidad que refieran los encuestados dirá mucho de cómo puede funcionar o no un proyecto de empresa”.

http://www.cnnexpansion.com.

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